Diferencias entre un Psicólogo y un Psiquiatra – ¿ Y un Psicoterapeuta ?

Diferencias entre un Psicólogo y un Psiquiatra – ¿ Y un Psicoterapeuta ?

La siguiente pregunta que te harás posiblemente sea cuándo debes acudir al psicólogo. Pues bien, no tenemos que tener miedo a acudir a la consulta de este especialista. Podemos acudir simplemente cuando necesitemos hacer balance de una situación, puesto que es él quien nos guía, apoya y aconseja. Es el primer profesional hacia el que nos dirigimos en caso de padecer un problema de orden psicológico, ya sea psicología escolar, del trabajo, clínica… Por ejemplo, en el caso del colegio, acompañan a los alumnos en el caso de fracaso escolar, de búsqueda de orientación o de dislexia. Por otra parte, en las empresas apoyan a los empleados que no se sienten cómodos en su entorno laboral o, por ejemplo, a quienes acaban de ser despedidos.

¿Cómo lo hace? El psicólogo busca comprender el funcionamiento psíquico. Para ello, utiliza tests y escalas que le permiten evaluar la personalidad y las capacidades de la persona. Durante la consulta, dialoga con el paciente, observa y analiza su comportamiento. Su objetivo es obtener las respuestas y las orientaciones que corresponden mejor al paciente.

El psicoterapeuta

La psicoterapia se ocupa de tratar personas con problemas psicológicos, comportamentales, sexuales o de origen psicosomático mediante el psiquismo. En definitiva, el psicoterapeuta nos ayuda a afrontar problemas como la timidez, los complejos, las rupturas sentimentales, las fobias, los traumas, los lutos etc.

¿Cuándo hay que acudir al psicoterapeuta? Son muchas las razones y causas por las que un psicoterapeuta puede actuar. Según la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP), la variedad de situaciones en las que un psicoterapeuta nos puede ayudar es grande y se puede recurrir a la psicoterapia tanto para un periodo corto como para uno largo.

Las intervenciones terapéuticas son de naturaleza verbal y no verbal, establecidas sobre la relación y el vínculo terapéutico y persiguen la reducción o eliminación de los síntomas a través de la modificación de patrones emocionales, cognitivos, de conducta, interpersonales, relacionales o de los sistemas en los que vive inmerso el individuo, según señalan desde la FEAP.

Son muchas las técnicas que se aplican en la psicoterapia: bioenergía, la terapia Gestalt, terapia cognitiva y comportamental, psicodrama, terapia analítica pero la más conocida es, sin duda, el psicoanálisis. En función de la corriente que adopte el psicoterapeuta utilizará un método u otro para ayudarte a comprender y a solucionar tus problemas. Puede actuar sobre los síntomas trabajando el comportamiento con ayuda de diferentes ejercicios, o bien guiarte en la exploración de tu inconsciente.

El psiquiatra

Por último, el psiquiatra se desmarca totalmente de las dos acepciones anteriores. Es un doctor en medicina especializado en el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades mentales. Entre los profesionales de la salud mental, el psiquiatra es el único que está autorizado a recetar medicamentos.

Al contrario que los otros profesionales de la salud mental que hemos visto, el psiquiatra si es médico, ya que para ejercer como tal ha tenido que seguir el ciclo completo de estudios de medicina antes de especializarse en psiquiatría. A menudo los psiquiatras completan sus estudios con una formación en psicoanálisis o en psicoterapia, lo que permite acumular los títulos.

¿En qué caso contaremos con la ayuda de un psiquiatra? El psiquiatra diagnostica y trata los problemas mentales, enfermedades como la esquizofrenia, la paranoia, el autismo o las psicosis maniaco-depresivas, entre otras. También trata los problemas más frecuentes como las depresiones.

Para determinar qué le sucede al paciente, el médico recurre a la escucha y al trabajo sobre el cuerpo y, a veces, propone una psicoterapia, según su formación. Si hay necesidad puede prescribir un tratamiento químico. Para ello dispone de medicamentos psicotrópicos: antidepresivos, en caso de depresión; neurolépticos para los esquizofrénicos, ansiolíticos para calmar la ansiedad. En caso de necesidad, el psiquiatra puede prescribir la hospitalización de un paciente.

Carla

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